Pero lo terrible es que, a pesar de tanto sufrimiento, el conflicto
no sirve para solucionar los problemas de España, muy al contrario.
Cuando el historiador y diplomático Ángel Viñas Martín reseña en su
bitácora el libro La guerra civil española, 80 años después. Una guerra internacional y una fractura cultural
(2019), afirma que su lectura lleva a una desgarradora conclusión
final: “la guerra civil no resuelve los problemas reales del país y
supone un retroceso inaudito en todos los órdenes”. Efectivamente, la
regresión provocada por los militares africanistas con su golpe lleno de
fascismo tarda décadas en ser neutralizada y superada.
Entre las numerosas y muy diversas actividades desarrolladas durante
2019 con motivo de los ochenta años del fin de la guerra y el comienzo
del exilio republicano recuerdo sólo cuatro. El Centro de Estudios de
Castilla-La Mancha organiza una exposición con la guerra como
protagonista, que puede verse en la Facultad de Letras. Es el embrión de
la que desde el 25 de noviembre a 11 de diciembre se presenta en la
Université Clermont Auvergne, con el título de 80 ans après. La guerre civile espagnole (1939-2019).
El resultado de la colaboración entre la universidad francesa y la
Universidad de Castilla-La Mancha dedica atención al exilio republicano
en Francia.
2019
Otra muestra, en este caso al otro lado del Atlántico, se desarrolla
en Ciudad de México, sede de un numeroso grupo de exiliados. Hasta el 8
de diciembre se ha podido ver la muestra 80 años. Artistas del exilio español en México,
exposición del Museo Kaluz, dentro del marco de la conmemoración
nacional del ochenta aniversario de la llegada del buque Sinaia con los
primeros refugiados republicanos a México.
Esta exposición, con 167 0bras, es una selección de una treintena de
artistas entre los que se pueden recordar algunos: José Bardasano Baos
(Madrid, 1910 – Madrid, 1979), Enrique Climent Palahi (Valencia, 1897 –
Ciudad de México, 1980), José García Narezo (Madrid, 1922 – Xochimilco,
México, 1994), Elvira Gascón Pérez (Almenar de Soria, 1911 – Ciudad de
México, 2000), Kati Horna (Budapest, 1912 – Ciudad de México, 2000),
Josep Renau Berenguer (Valencia, 1907 – Berlín Este, 1982), Antonio
Rodríguez Luna (Montoro, 1910 – Córdoba, 1985), Lucinda Urrusti
(Melilla, 1929) o Remedios Varo Uranga (Anglès, Gerona, 1908 – Ciudad de
México, 1963).
Cartel
Es interesante también la exposición que se puede ver en la
Biblioteca Nacional de Madrid, desde el 5 de noviembre de 2019 hasta el 2
de febrero de 2020, acompañada por toda una serie de actividades
paralelas. Tras la caída de Barcelona los republicanos huyen hacia la
frontera con Francia y el departamento de Pirineos Orientales, que
entonces tiene unos 250.000 habitantes, recibe en pocas semanas a unas
500.000 personas. Pues bien, con el título de El exilio republicano de 1939, ochenta años después
y el comisariado de Manuel Aznar Soler y José Ramón López García, se
pretende reconstruir la actividad cultural desarrollada a lo largo de
1939 por el exilio republicano en las cuatro lenguas de la República
literaria: castellano, catalán, gallego y vasco. Además, quiere ser
también un homenaje a la memoria de los exiliados republicanos de 1939. Clermont-Ferrand (25.11.2019)
Finalmente, hay que citar la que tiene lugar en la sala de
exposiciones La Arquería (Nuevos Ministerios), organizada por el
Ministerio de Justicia, que se puede ver desde el 5 de diciembre de 2019
hasta el 31 de enero de 2020. Su título es 80 aniversario exilio republicano español y en realidad son tres muestras simultáneas: 1939 Exilio republicano español, La sangre no es agua (de Pierre Gonnord) y Caminos del exilio: La obra humanitaria y fotográfica de Philippe Gaussot.
Con ella se trata de dar a conocer diversos aspectos relacionados con
el exilio, así como algunas de las manifestaciones culturales,
artísticas y literarias más relevantes. En un magnífico catálogo,
con más de 700 páginas, se reúnen los trabajos de un buen número de
reconocidos especialistas, que ayudan a contextualizar una muestra cuya
contemplación merece mucho la pena. Exposición en el Museo Kaluz (Ciudad de México 2019)
Exposición en la Biblioteca Nacional de Madrid (2019)
La Mancha, por otra parte, está en deuda con el exilio por muchas
razones. Entre ellas una que atañe directamente a nuestra región. Muchas
de las personas que abandonan España colaboran en la divulgación de Don
Quijote y Sancho, mediante el uso de múltiples recursos. Además, como
escribe Miguel Cabañas Bravo en el catálogo citado, contribuyen a hacer
de Cervantes y su Quijote tanto símbolos como armas de la cultura
española en el exilio. Y es que, “además de acogerlos como fuentes de
inspiración, con su labor creativa ayudaron a convertirlos en combativos
iconos tutelares de los ideales, las convicciones y la españolidad que
compartieron en su destierro”.
5.12.2019 a 31.1.2020
En fin, hay que recordar que los exiliados elaboran su propia memoria
colectiva, aunque en España por desgracia es poco conocida, fuera de
los ámbitos académicos y de minoritarios sectores culturales o
políticos. Sólo una idea más. La historia de la cultura española del
siglo XX no puede entenderse, desde luego, sin considerar la aportación
de las miles de personas que abandonaron nuestro país al finalizar la
Guerra Civil. Pero esa contribución, además de evocarse y conocerse debe
ser reconocida.
En el año que ahora termina se cumplen ochenta años del fin de
nuestra última guerra civil y del inicio del exilio republicano. Cerca
de medio millón de españoles, que huyen de la represión y la muerte, se
ven obligados a salir de España por luchar contra el fascismo y defender
la democracia hasta las últimas consecuencias.
El éxodo está formado por arquitectos, científicos, cineastas,
dramaturgos, escritores, escultores, fotógrafos, historiadores,
juristas, literatos, músicos, pedagogos, pensadores, periodistas,
políticos, profesores o, sencillamente, hombres y mujeres leales a la
República. Este es, sin duda, uno de los acontecimientos más penoso de
nuestra historia reciente. Ediciones de 1937 y 1938
Con tal motivo, se realizan durante el año 2019 una serie de
actividades promovidas por muy diversas asociaciones e instituciones:
archivos, sociedades memorialistas, ayuntamientos, bibliotecas, centros
de estudio, filmotecas, grupos de investigación, ministerios, partidos
políticos, publicaciones periódicas o universidades (conferencias,
ciclos, congresos, documentales, ediciones, exposiciones, homenajes,
jornadas…) con las que se pretende desarrollar la investigación
relacionada con muy diversos aspectos del exilio republicano, además de
preservar y difundir sus legados y de la guerra.
1938
Ya conocemos las denigrantes e injuriosas fotografías que la
propaganda franquista y neofranquista realizan de los republicanos. Pero
esas imágenes tienen autores que las propagan a lomos del odio y la
mentira. Se puede recordar una muestra con la visión que Enrique Suñer
Ordóñez (1878-1941), médico, escritor y presidente del Tribunal Nacional
de Responsabilidades Políticas, traza de los republicanos en el libro Los intelectuales y la tragedia española
(1937), en el que se unen calumnias y simplezas para armar uno de los
ataques más furibundos dirigido a la Institución Libre de Enseñanza,
considerada por el catedrático de la Universidad de Madrid gran enemiga
de la tradición y de España.
Este largo párrafo es una síntesis de su pensamiento al respecto: “La
famosa libertad tan decantada por los demagogos, admiradores
hipócritas, inconscientes o ignorantes de la Revolución francesa, no ha
aparecido en ningún momento de la vida pública de estos hombres
horrendos, verdaderamente demoníacos. Sádicos y vesánicos unidos a
profesionales del hurto, de la estafa, del atraco a mano armada y del
homicidio con alevosía, han ocupado carteras de Ministros,
Subsecretarías, Consejos, Direcciones Generales y toda clase de puestos
importantes. Dentro de este cuadro vergonzoso hemos contemplado en el
agreste paisaje «jabalíes» y «ungulados» corriendo por el que fue
Congreso de los Diputados, en busca de víctimas propiciatorias de sus
colmilladas y de sus golpes de solípedos”. Patético.
1968
Muy diferente es la la mirada del escritor Max Aub Mohrenwitz (París,
1903 – Ciudad de México, 1972), cuando se refiere a ellos en su obra Campo de los almendros,
cuya primera edición publica en el exilio mexicano y que el hispanista
Ian Gibson considera la mejor novela del exilio español. Narra en ella
el caos, el horror y el pánico de los últimos días de la Guerra Civil en
Alicante y la tremenda represión de los días siguientes. El título está
relacionado con una explanada junto a la ciudad de Alicante, con gran
número de almendros, donde se improvisa un campo de concentración para
encerrar a los republicanos capturados en el puerto.
El párrafo que sigue es sólo una muestra: “Estos que ves ahora
deshechos, maltrechos, furiosos, aplanados, sin afeitar, sin lavar,
cochinos, sucios, cansados, mordiéndose, hechos un asco, destrozados,
son, sin embargo, no lo olvides nunca pase lo que pase, son lo mejor de
España, los únicos que, de verdad, se han alzado, sin nada, con sus
manos, contra el fascismo, contra los militares, contra los poderosos,
por la sola justicia; cada uno a su modo, a su manera, como han podido,
sin que les importara su comodidad, su familia, su dinero. Estos que
ves, españoles rotos, derrotados, hacinados, heridos, soñolientos, medio
muertos, esperanzados todavía en escapar, son, no lo olvides, lo mejor
del mundo. No es hermoso. Pero es lo mejor del mundo. No lo olvides
nunca, hijo, no lo olvides”. Conmovedor.
1988
En el artículo de la semana pasada recordaba que en las primeras
elecciones de la Segunda República celebradas en 1931, el 28 de junio y
otros comicios parciales, son elegidas las tres primeras diputadas de la
Historia de España, pues por primera vez ellas pueden presentarse como
candidatas: Clara Campoamor Rodríguez (Madrid, 1888 – Lausana, 1972),
Victoria Kent Siano (Málaga, 1891 – Nueva York, 1987) y Margarita Nelken
Mansberger (Madrid, 1894 – Ciudad de México, 1968). Evidentemente, para
evitar el holocausto, en expresión de Paul Preston (El holocausto español: Odio y exterminio en la Guerra Civil y después, 2011), las tres tienen que huir de su país y mueren en el exilio.
Pero, además de exilio exterior, en nuestro país hay otro interior,
caracterizado por el forzado silencio. Suele definirse como la situación
de aislamiento, exclusión y persecución vivida por intelectuales y
escritores españoles próximos a la República que quedaron en el país
durante la represión que siguió a la victoria de los sublevados en la
Guerra civil española. Se puede ver el libro de Miguel Salabert
titulado, precisamente, El exilio interior (1988), en el que habla de un “verdadero autismo social”.
Dionisio Ridruejo Jiménez (1912-1975), poeta y ensayista, se refiere
al exilio externo y al interno al ocuparse de “La vida intelectual
española en el primer decenio de la postguerra” (Triunfo,
16.6.1972). Respecto al segundo escribe lo siguiente: “Esto para los que
quedaban o aparecían. ¿Pero cuántos quedaban? ¿Y cómo aparecían?
Muertos, depurados, inhabilitados o voluntariamente inhibidos, quedaban
fuera de campo quizá los dos tercios de nuestros universitarios,
profesores de instituto, maestros, investigadores, profesores,
escritores puros, divulgadores, traductores”.
Es la tercera mujer en gobernar Finlandia y la más joven en ocupar el
puesto. Además, la primera ministra más joven del mundo, según destaca
la prensa. Se trata de Sanna Marin, socialdemócrata de 34 años cuyo
nombramiento aprueba el Parlamento finlandés el pasado martes, 10 de
diciembre. De los 200 miembros, 99 votan a favor, 70 en contra y treinta
diputados están ausentes.
Evidentemente, parece lógico que ocurra en el país nórdico, si
recordamos con brevedad algunas cuestiones históricas con la mujer como
protagonista. El capítulo VIII del libro de Ángel Ganivet titulado Cartas finlandesas
(Granada, 1898) trata “Diversos estados sociales de la mujer: solteras,
casadas, viudas y divorciadas”. Escribe, como premisa, que la mujer
finlandesa sabe usar de su libertad. Incluso, dice más, que tiene la
“manía de la libertad”. Otra idea que expresa es que el finlandés cree
en la veracidad de la finlandesa y la finlandesa considera injurioso que
se dude de su proceder. Es inevitable la comparación con la mujer
española en los amenes del siglo XIX, cuya situación está a mucha
distancia de la finlandesa.
El escritor granadino describe así el ambiente que rodea a la
finlandesa: “Hay muchas señoritas que viven solas como los hombres: unas
vienen a estudiar o a pretender empleos; otras trabajan en oficinas
públicas o privadas; dan lecciones de idiomas, de música, de pintura.
Tienen sus amigos y dan pequeñas reuniones en las horas libres de
trabajo o en los días de fiesta. No hay inconveniente en que una joven
vaya a casa de un hombre soltero a dar lecciones o a tomarlas, ni en que
a su vez invite a un amigo a tomar una taza de té y a charlar un rato”.
1920
Con la imagen de las mujeres proporcionada por Ganivet no extraña que
las finlandesas sean las primeras europeas en conseguir el derecho a
votar. Aunque, aparte de esa fotografía, es necesario indicar la
cuestión de la organización femenina. En 1884 se funda la primera
organización de mujeres, Asociación de Mujeres Finlandesas, y en 1892 el
Movimiento Unido para los Derechos de la Mujer. Desde esas y otras
organizaciones la lucha por el sufragio es importante. Por comparar con
España, todavía tienen que pasar años para ver ese tipo de asociaciones.
Sólo un dato, hasta 1887 no hay libertad de asociación en nuestro país.
Olga Forslund, 1918 (Museo de la Ciudad de Helsinki)
Efectivamente, el sufragio realmente universal llega a Finlandia en
1906. Es decir, las mujeres pueden votar y, muy importante, también
pueden ser elegidas parlamentarias. En este sentido es preciso recordar
que en España el llamado sufragio universal se aprueba en 1890, pero
sólo posibilita votar a los hombres. Las mujeres tienen que esperar
hasta que durante la Segunda República se apruebe la ley que permite su
voto, que ejercitan por vez primera en las elecciones de 1933. No
obstante, en las elecciones republicanas de 1931 son elegidas las tres
primeras diputadas de la Historia de España, pues por primera vez ellas
pueden presentarse como candidatas: Clara Campoamor Rodríguez (Madrid,
1888 – Lausana, 1972), Victoria Kent Siano (Málaga, 1891 – Nueva York,
1987) y Margarita Nelken Mansberger (Madrid, 1894 – Ciudad de México,
1968).
Pues bien. Las primeras elecciones finlandesas en las que votan
mujeres y hombres tienen lugar en 1907 y son un éxito. Vota casi el 71
por ciento del censo y no se registran irregularidades ni incidentes.
Los socialdemócratas se convierten en el partido mayoritario, al obtener
80 de los 200 escaños. Se presentan 62 candidatas y son elegidas 19
(un 9,5 por ciento), la mayoría de ellas por el partido
Socialdemócrata. Si seguimos con la comparación, hay que evocar que si
los socialistas finlandeses ganan las elecciones en 1907 en España el
primer diputado socialista no es elegido hasta 1910, año en que el
tipógrafo Pablo Iglesias, gracias al voto de 40.899 personas, ocupa un
escaño en el Congreso de los Diputados.
Trece de las 19 mujeres elegidas parlamentarias, 1907 (Museo de la Ciudad de Helsinki)
Y ahora, Marin, feminista convencida y defensora de los derechos de
las minorías sexuales, llega a la jefatura del Gobierno. Es
vicepresidenta del SDP (Partido Socialdemócrata Finés) y representa al
ala más progresista y ecologista del partido, por lo que los analistas
auguran un leve giro hacia la izquierda para el resto de legislatura,
unos tres años y medio. Ministra de Transporte y Comunicaciones en el
anterior gobierno de Antti Rinne, quien dimite tras unos seis meses en
el poder, declara en varias ocasiones que lo más importante son los
hechos y no la edad o el sexo.
Preside un gobierno de coalición con cinco fuerzas políticas: Partido
Socialdemócrata, Partido de Centro, Verdes, Alianza de Izquierdas
(formada por Liga Democrática del Pueblo Finlandés, Liga Democrática de
las Mujeres Finlandesas y Partido Comunista de Finlandia) y Partido
Popular Sueco. Los cinco partidos están liderados por mujeres, cuatro de
las cuales tienen menos de 35 años. Así, el nuevo Ejecutivo cuenta con
una abrumadora mayoría de mujeres, doce de diecinueve, o sea, un 63 por
ciento, casi todas menores de 35 años.
El Ministerio del Interior, cartera importante, está a cargo desde
junio pasado de Maria Ohisalo, de 34 años, líder del Partido Liga Verde.
El de Economía lo dirige Katri Kulmuni, de 32 años, cabeza del Partido
del Centro de Finlandia. También 32 años tiene la presidenta del partido
Alianza de la Izquierda, Li Andersson, ministra de Educación. Una
abogada y política más veterana, Anna-Maja Henriksson, de 55 años,
dirige la cartera de Justicia. (bbc.com, 9.12.2019).
Sanna Marin, primera ministra finlandesa (elperiodico.com 9.12.2019)
Hay que ver la evolución del gobierno de Sanna Marin. Pero no cabe
duda que rompe moldes de todo tipo. Procede de un entorno humilde, hija
de madre soltera, criada por dos mujeres –madre biológica y su pareja–,
ecologista, feminista, defensora de las minorías sexuales, primera
ministra más joven o jefa de un gobierno formado por un buen número de
mujeres jóvenes. No cabe duda, las mujeres finesas rompieron moldes en
1906. Y vuelven a romperlos ciento trece años después.
Un último apunte. Aquí, en España, se hunde el mundo por la entrada
de los “comunistas” en el gobierno, según los Grandes Medios de
Persuasión y Propaganda (GMPP), en manos de los poderes económicos.
Allí, en Finlandia, los comunistas entran en el gobierno y no parece que
exista problema. Quizá sea porque creen en la democracia y en el
diálogo entre diferentes. Aquí, los poderes económicos e importantes
sectores mediáticos y políticos sólo creen en ella si controlan el
cotarro. El diálogo para ellos es cosa de tontos. Creen en la imposición
por uno u otro medio, pues es a lo que están acostumbrados. Algunos
políticos, como Felipe González Márquez, capitalista y rey de las
puertas giratorias, están de los nervios. Incluso, el socialista
Emiliano García Page-Sánchez se permite realizar comentarios homófobos
con la vaselina. Así estamos.
El franquismo, cuarenta cuatro años después de la muerte del
dictador, es un tema de estudio en muy diversos proyectos universitarios
de investigación. Igualmente es materia tratada en congresos, jornadas y
publicaciones científicas.
Pero es también, como afirma el profesor Julián Casanova en su
bitácora, “objeto de controversia política y de discusión pública, de
mentiras y propaganda, utilizado como instrumento de opinión e insulto
frente a la investigación y el conocimiento históricos”.
La Prensa (Santa Cruz de Tenerife 17.9.1936)
Intentar un acercamiento al pasado no debería provocar insultos y
exabruptos contra el historiador. Sin embargo, cuando el escrito no
resulta del agrado de algunas personas, estas, a veces, pasan a la
ofensa, al improperio e, incluso, a la injuria. No entran al análisis
del escrito, atacan de manera intensa al escritor, en este caso al
historiador. Allá ellas, si conciben así la relación del presente con el
pasado y no les importa perpetuar las mentiras.
Mentira como la que intenta propagar el fascismo español con la
muerte de Federico García Lorca (1898-1936). Ya vimos que a partir del
29 de agosto de 1936, once días después del fusilamiento, la prensa
republicana se ocupa del asesinato del poeta, primero con errores y
confusión, desde el 8 de septiembre con claridad y contundencia. Pero
desde el bando rebelde se observa con preocupación la reiterada
información generada sobre el tema, tanto en la prensa republicana como
en periódicos de otros países, y la mala imagen que puede dar de los
golpistas. Y, como ocurre después con el bombardeo de Guernica, del que
la propaganda franquista acusa a “los rojos”, se decide culpar del
asesinato de Lorca a los republicanos.
El Pensamiento Alavés (Vitoria 18.9.1936)
La máquina propagandística empieza a funcionar un mes después del
asesinato en Granada y el primer periódico –al menos el primero que yo
he visto– en achacarlo a los republicanos es La Prensa, diario
de la mañana editado en Santa Cruz de Tenerife: “DOS ESCRITORES
FUSILADOS. Radio Colonial Francesa.- Un comunicado de Havas dice que las
milicias marxistas fusilaron al poeta Federico García Lorca y al autor
de Nuestra Natacha, Alejandro Casona” (La Prensa,
17.9.1936). No sólo Lorca es fusilado, también Casona (Alejandro
Rodríguez Álvarez 1903-1965), que, como se sabe, tras estar en Madrid y
Valencia abandona España en 1937.
El Liberal (Murcia 22.9.1936)
Al día siguiente aparece la noticia en el tradicionalista de Vitoria El Pensamiento Alavés:
“Se dice y se sabe, que el poeta García Lorca ha sido asesinado por
elementos marxistas”. El 19, entre otros, el diario salmantino El Adelanto
repite la cantinela: “Se sabe que el poeta García Lorca ha sido
fusilado por los marxistas. Esta noticia ha causado gran impresión,
tanto por ser García Lorca un excelente poeta, como porque estaba
considerado como hombre de izquierdas, pues era el que dirigía el teatro
«La Barraca» de la F.U.E.”. El 20, con un suelto referido a Madrid, Extremadura,
diario de Cáceres insiste en que “los milicianos marxistas han fusilado
al poeta”. Y el 21, en parecidos términos, figura la mentira en el
bisemanario Labor, de Soria.
Vuelve El Adelanto a la mentira el día 22, con un cinismo
mayúsculo, al indicar que la emisora de Telégrafos de Madrid, “que es el
último alarido –por no decir el último rebuzno– del odio marxista”,
culpa del asesinato de Lorca a los fascistas. El mismo día, el diario Heraldo de Zamora
alude asimismo a la noticia de la emisora F.P. 1, de Telégrafos de
Madrid. En cambio, Lisboa, muy bien enterada, “asegura que fue muerto
por los rojos el pasado día 16 de agosto, al descubrirse el escondite
donde le tenía oculto un conocido comerciante madrileño amigo suyo”.
Por otra parte, durante unos días, la prensa republicana se hace eco
de unas declaraciones de Cipriano Rivas Cherif (1891-1967) en las que
afirma que tiene la impresión de que Lorca no ha muerto. Las he visto en
las ediciones del 22 de septiembre de 1936 de los diarios El Liberal y El Tiempo, de Murcia. Pero la impresión del escritor y periodista no tiene ningún viso de realidad a esas alturas.
El Bien Público (Mahón 29.10.1936)
Por fin, el 17 de octubre de 1936 Antonio Machado Ruiz (1875-1939)
publica “El crimen fue en Granada”, elegía con la que expresa el dolor
por la muerte de Lorca, elogia al poeta y realiza un profundo homenaje.
Es un estremecedor y extraordinario poema con el que trata de desmentir
todas las noticias sobre la muerte del poeta granadino en diversos
lugares y por parte de los propios republicanos. No, la muerte es en
Granada y es fusilado por orden de las autoridades franquistas. Aparece
por vez primera en el número 22 de Ayuda, semanario de la solidaridad y luego lo recogen El Mono Azul (22-10-1936) y un gran número de publicaciones periódicas, además de incluirse en La guerra (1936-1937), libro de Machado editado en Madrid en 1937.
En el otro bando, el periódico falangista de San Sebastián, Unidad,
publica el 11 de marzo de 1937, una sentida elegía firmada por Luis
Hurtado Álvarez (1917-1989), amigo de Lorca, titulada “A la España
imperial le han asesinado su mejor poeta”. El autor tiene problemas con
las autoridades franquistas, a pesar de este párrafo: “Yo afirmo
solemnemente, por nuestra amistad de entonces, por mi sangre derramada
en la más altiva intemperie de un campo de batalla, que ni la Falange
Española ni el Ejército de España tomaron parte en tu muerte. La Falange
perdona siempre; y olvida. Tú hubieras sido su mejor poeta; porque tus
sentimientos eran los de la Falange: querías Patria, Pan y Justicia para
todos”.
Unidad (San Sebastián 11.3.1937)
Ante este artículo, S. B. (Antonio Sánchez Barbudo, 1910-1995) escribe lo siguiente en la revista Hora de España
(Valencia, mayo de 1937): “Suponemos el asombro del lector, que será,
sin duda, tan grande como el nuestro. Y suponemos su ira ante tal
monstruosidad y cinismo”. El artículo de Hurtado, en suma, es una
muestra de la actitud camaleónica de la derecha, que, además, intenta
apropiarse simbólicamente de todo lo bueno del país. Sánchez Barbudo,
irritado y rotundo ante semejante cinismo, escribe: “Con el
procedimiento usado por un pedante así podríamos convertir
inmediatamente en fascista al mismo Lenin”.
Por cierto, en
un reciente artículo de Víctor Fernández (“Luis Hurtado: la pasión
oculta de Lorca”, La Razón.es, 26-11-2019) se puede leer lo
siguiente: “En los medios del bando franquista no se publicaría nada
sobre la muerte de Lorca hasta ese 11 de marzo de 1937”. Todavía, en
2019, se escriben mentiras como la aparecida en el diario
ultraconservador. Las referencias de este artículo, sólo algunas de las
muchas existentes, demuestran claramente la facilidad con que se intenta
cambiar la Historia en nuestro país.